La VanguardiaBarcelona 14/04/2026 10:33 Actualizado a 14/04/2026 16:44 Eduardo Mendoza empezó ayer la promoción de su nueva novela, La intriga del funeral inconveniente (Seix Barral). Fue un día dedicado al completo a la prensa, donde tuvo un rato para conversar con La Vanguardia. En esa charla, además de hablar de su carrera literaria, de Barcelona y de sus ideas literarias de futuro, reconoció que la fiesta de Sant Jordi le resulta de lo más “agobiante”.“Se ha vuelto muy estresante. No solo para nosotros; también para compradores y vendedores. Antes alguien te pedía una firma y tenías un momento para saludarle y preguntarle cómo estaba. Ahora ni les miro a la cara. A veces, me viene alguien con un libro, me dice su nombre y hago un garabato. Y puede que se llame José María Hernández y que yo le haya puesto Juana, te quiero. Pido perdón, es fruto del agobio. Pero es normal, esto se ha convertido en los Sanfermines literarios”.La cosa no quedó aquí. En una rueda de prensa posterior, el escritor barcelonés recomendó a los periodistas que, en vez de Sant Jordi, “hay que decir Día del Libro” ya que “así se había dicho toda la vida”. “Voy a empezar a hacer la campaña: Fuera Sant Jordi. Es el Día del Libro”. No dudó además en dar sus razones, cuestionadas posteriormente en redes pero que el autor dijo con convicción: “Sant Jordi era un maltratador de animales y seguramente no sabía leer. No tiene nada que ver con los libros. No es el patrono de los escritores. Ha aprovechado la fecha y se ha metido ahí”.El Govern no ha tardado en responder el autor ante tales declaraciones. La consellera de Territorio y portavoz, Sílvia Paneque, ha afirmado que Sant Jordi es la fiesta “más celebrada” por los catalanes. Ha afirmado también que, como Govern, no pueden estar de acuerdo con estas afirmaciones y ha puesto en valor que es la fiesta cívica “más importante” de Catalunya. Ha recordado que Sant Jordi significa fomento y proyección de la cultura catalana, de la lengua catalana y de los escritores y escritoras catalanas, por lo que ha hecho “una defensa cerrada de Sant Jordi por todo lo que significa como país”.