El Govern coge aire y sus socios, Esquerra Republicana y Comuns, han convalidado este miércoles en el Parlament el suplemento de crédito de casi 6.000 millones de euros que se pactó a cambio de retirar los presupuestos y empezar la negociación desde cero. Esta inyección adicional de recursos permitirá, según ha defendido la consellera Alícia Romero, el “normal funcionamiento” de la Administración a la espera de que se concrete un acuerdo que permita alumbrar unas nuevas cuentas en Catalunya, que serían las primeras del Executiu socialista.El decreto ha prosperado con los 67 votos favorables de los diputados del PSC, ERC y Comuns; mientras que los cuatro parlamentarios de la CUP se han abstenido y los 63 que suman Junts, PP, Vox y Aliança han emitido un voto contrario. La luz verde a estos 5.988,65 millones extra con los que cuenta el Govern han dado una imagen cohesionada del bloque de la investidura, pero los republicanos han vuelto a exigir a los socialistas que “cumplan sus acuerdos”: “Sin ello, se pierde credibilidad, previsibilidad y fiabilidad”. En este sentido, han evitado dar por hecho su apoyo a los presupuestos. Se han dado de plazo hasta finales de julio para poder pactarlos y ERC insiste en vincularlos a “ganancias en soberanía”.La titular de Economia i Finances, Alícia Romero, ha defendido durante la exposición de este suplemento de crédito que la mayor parte de este dinero se destina al incremento retributivo del capítulo del personal de la Generalitat (cifrado en 3.430 millones), y que también permite hacer frente a los crecimientos de gasto tendenciales comprometidos como el gasto farmacéutico, los conciertos sanitarios o la ampliación de partidas destinadas a las ayudas al alquiler pactadas con los ecosocialistas. También permite reforzar los recursos orientados al plan de barrios o a la bonificación del transporte público.Romero ha agradecido a ERC y Comuns que, con el suplemento de crédito, permitan resolver “obligaciones” de la Generalitat. La consellera afronta ahora la fase de poder contar con otros 3.000 millones más de recursos por la vía de la aprobación del presupuesto que, además de dar respuesta a estas “obligaciones”, es “necesario” porque es el proyecto que se enfoca a los “retos” de Catalunya. Por parte de sus aliados, Albert Salvadó, diputado de Esquerra Republicana, ha vuelto a defender que su grupo forzara la retirada de los presupuestos porque “se necesita confianza para dotar de estabilidad a la legislatura” y la “virtud de llegar a acuerdos no se puede desvincular de cumplirlos”. Los republicanos han expresado su apoyo al decreto porque “el país no puede quedar paralizado” y han avisado de nuevo al Govern que los presupuestos dependen de “avances en soberanía”: “Ustedes ponen la gestión y nosotros pondremos la ambición”.Desde los Comuns, David Cid ha aludido al Govern para que aquello que se pactó en las cuentas “se lleve a cabo en el suplemento de crédito”. El ecosocialista ha argumentado que cuando llegan a un acuerdo “lo cumplimos”, eso mismo es lo que le exigen al PSC, “y más cuando se trata de presupuestos”.Por otro lado, es la primera vez que Junts cambia su sentido de voto ante un decreto de suplemento de crédito. Hasta la fecha se había abstenido, pero en esta ocasión han votado en contra. El portavoz de los posconvergentes en el Parlament, Salvador Vergés, ha enfocado su discurso en criticar que el Executiu no baje impuestos y ha afeado al Govern que intente aprobar un “presupuesto por la puerta de atrás”. “Asfixian a impuestos a los ciudadanos y administran los recursos públicos por la puerta de atrás”, ha apuntado.El portavoz del PP en el hemiciclo, Juan Fernández, ha afirmado que presentar las cuentas y luego retirarlas es “un gatillazo político en toda regla”, por lo que el suplemento de crédito aprobado hoy no es más que un “parche para tapar su fracaso”. Como lo han hecho los otros grupos parlamentarios de la oposición, ha lamentado que Catalunya no tenga presupuestos, y ha defendido que la “primera ley” que debía aprobar el president eran las cuentas, pero “estamos en 2026 sin presupuestos”. Ha sentenciado que este ejecutivo está dentro de una “rueda de hámster política, hacen ver que corren pero no hacen nada”.Javier Ramírez, de Vox, también ha situado la cuestión fiscal como argumento para rechazar el suplemento de crédito. Para la formación ultra, los catalanes están siendo “maltratados fiscalmente” y ello implica que Catalunya sea “menos competitiva, menos productiva y con menos poder adquisitivo para sus ciudadanos”.La CUP, pese a abstenerse, ha reprochado al Govern las formas en las que se producen los debates. Su parlamentaria Laure Vega ha recordado que “están en minoría” y que, si bien al principio preguntaban a los grupos “qué votarían”, ahora no lo hacen: “No es como se tendrían que discutir estos temas”. Y Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, ha acusado a Illa de utilizar esta vía de los decretos para “evitar elecciones y así no perder cargos”. Ha sentenciado que el Govern “traslada inestabilidad” al sistema y que mientras unos intentan “salvar” al PSC ellos intentan “salvar Catalunya”.Además, el Parlament ha convalidado un segundo decreto asociado a estos 6.000 millones extra con el voto favorable de ERC y Comuns y el 'no' del resto de formaciones. Esta norma incorpora elementos de simplificación administrativa como la agilización de trámites urbanísticos para construir vivienda de manera más ágil, o también medidas fiscales como el cálculo del canon del agua y la actualización del impuesto sobre dipósitos de residuos controlados. Eso sí, se tramitará como proyecto de ley después de que así se haya votado por unanimidad, por lo que se podrán introducir cambios en algunos aspectos de medidas que los grupos han pedido modificar.Calonge, 1998. Redactor de 'La Vanguardia' desde 2024. Licenciado en Periodismo por la Universitat Pompeu Fabra. Cubro la actualidad política catalana