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Islamabad, brigadas municipales han pintado las aceras, levantado vallas y limpiado rotondas mientras columnas de polic�as y militares consolidaban un per�metro infranqueable. La ca�tica capital de Pakist�n, dise�ada para la burocracia en las estibaciones del Himalaya, se ha transformado en un fort�n a la espera de una ansiada cita diplom�tica que llega cargada de incertidumbre. Este fin de semana, en sus avenidas vigiladas y bajo la sombra de las colinas de Margalla, se celebran las primeras conversaciones directas entre Washington y Teher�n desde el estallido de la guerra que ha sacudido Oriente Pr�ximo.Todos los focos globales est�n puestos ahora en lo que suceda en
Islamabad, que emergi� como el mediador m�s funcional seis semanas despu�s de que Estados Unidos e
Israel lanzaran una ofensiva que decapit� la c�pula del poder
Iran� con la muerte del ayatol� Ali Jamenei. La operaci�n abri� un conflicto presente en m�ltiples frentes: miles de muertos, ataques cruzados en varios pa�ses y una disrupci�n sin precedentes con el bloqueo del Estrecho de Ormuz, la arteria energ�tica del planeta.Despu�s de semanas de bombardeos, mercados en tensi�n, precios del petr�leo disparados y una presi�n creciente sobre las econom�as dependientes de la energ�a importada del Golfo, toca al fin sentarse en la mesa de negociaci�n. Sentado como principal �rbitro neutral estar� el primer ministro paquistan�,
Shehbaz Sharif, quien ha sabido capitalizar los canales abiertos con ambas partes para forzar un alto el fuego provisional de dos semanas.Las televisiones locales han dado cuenta en las �ltimas horas del dispositivo de seguridad con m�s de 10.000 efectivos desplegados en las calles. Las autoridades han decretado dos d�as festivos para reducir la circulaci�n y facilitar el control. Se han cerrado algunas autopistas que rodean a la capital y se ha solicitado a los empleados de los ministerios que trabajen desde casa.
Islamabad no quiere fallar en su papel de anfitri�n ni arriesgarse a un incidente que descarrile el intento diplom�tico.La denominada Zona Roja, donde se concentran ministerios y embajadas, ha sido completamente sellada. El lujoso Serena Hotel
Islamabad, situado junto al Ministerio de Exteriores, ha sido desalojado y convertido en cuartel general de facto. Aqu� dormir�n las delegaciones y, previsiblemente, ser� adem�s el escenario que acoger� las reuniones. "Queremos informarles que el Gobierno de Pakist�n ha requisado nuestro hotel para un evento importante, que hasta la noche del domingo", rezaba un comunicado firmado por el gerente del hotel.Por parte estadounidense, la Casa Blanca ha confirmado la presencia del vicepresidente JD Vance, acompa�ado por el negociador Steve Witkoff y Jared Kushner. En el lado
Iran�, estaba previsto que encabecen las conversaciones el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, ambos con pasado o v�nculos en el aparato de seguridad del r�gimen. La posible presencia de representantes de la Guardia Revolucionaria sigue siendo una inc�gnita que podr�a marcar el tono de las negociaciones.Las primeras conversaciones estaban programadas para comenzar el s�bado por la ma�ana (hora local). Pero en estos momentos, no est� del todo claro si Ir�n asistir�. Medios estatales
Iran�es aseguraban este viernes que "ninguna delegaci�n ha salido de Teher�n" hacia
Islamabad, mientras que otras informaciones publicadas en medios occidentales, que citan a funcionarios regionales, han llegado a apuntar que Araghchi y Ghalibaf viajaron a la capital paquistan� el jueves por la noche".Medios como Al Jazeera han informado que el formato previsto evita el contacto directo. Las delegaciones se instalar�n en salas separadas y los mediadores paquistan�es actuar�n como intermediarios, un esquema que evidencia la profundidad de la desconfianza.Para Teher�n, el recuerdo de contactos recientes interrumpidos por los ataques estadounidenses sigue muy presente. En ese contexto, la implicaci�n de Vance, se�alan algunos analistas, se interpreta como una se�al de mayor peso pol�tico, aunque no necesariamente de mayor flexibilidad.En las �ltimas horas, Washington y Teher�n han estado discrepando sobre el alcance de la tregua acordada, especialmente en relaci�n con el frente en L�bano. Los brutales ataques
Israel�es sobre territorio liban�s elevaron las tensiones. Y las negociaciones podr�an fracasar antes de arrancar porque algunas fuentes
Iran�es han asegurado que ellos no se sentar�n en la mesa a menos que el alto el fuego cubra tambi�n L�bano."Los t�rminos del alto el fuego son claros y expl�citos. EEUU debe elegir: alto el fuego o guerra continua a trav�s de
Israel. No puede tener ambas cosas", escribi� ayer en X el ministro
Iran� Abbas Araghchi, citando el anuncio del 7 de abril del primer ministro paquistan� Sharif, en el que declaraba que la tregua se aplicaba "en todas partes, incluido L�bano".Las posiciones de partida est�n lejos de converger. Ir�n llega con un plan de diez puntos que incluye su control reforzado del Estrecho de Ormuz —incluyendo la pol�mica pol�tica de tasas a los buques—, la retirada de fuerzas estadounidenses de la regi�n y el fin de las operaciones contra milicias aliadas. Washington, por su parte, centra su exigencia en la entrega del uranio enriquecido
Iran�, condici�n que Teher�n por ahora parece que considera innegociable.