Daniel Via�aCorresponsal BruselasActualizado S�bado, 11 abril 2026 - 00:04En Bruselas y en la inmensa mayor�a de las capitales de la Uni�n Europea anhelan la derrota de Viktor Orban en las elecciones de ma�ana domingo en Hungr�a. Que el l�der cercano a
Vladimir Putin deje de asistir a las reuniones del Consejo Europeo ser�a una gran noticia para casi todos: facilitar�a much�simo los tr�mites, empezando por el cr�dito de 90.000 millones de euros a Ucrania, y se eliminar�a esa conexi�n directa con Mosc� que esta misma semana ha vuelto a se�alar la Comisi�n Europea."Las supuestas revelaciones de ese reportaje de investigaci�n ponen de manifiesto la alarmante posibilidad de que el Gobierno de un Estado miembro se coordinara con Rusia y actuara as� activamente contra la seguridad y los intereses de la UE", constataba la portavoz jefe del Ejecutivo de
Ursula von der Leyen, Paula Pinho. Y no es la primera vez que se apunta algo as�."Estamos todos cruzando los dedos. La situaci�n sin duda mejorar�a, con avances en la situaci�n del Estado de derecho y un comportamiento menos obstructivo en lo que respecta a Ucrania", apunta una fuente diplom�tica a este peri�dico ante este contexto. "Hay una expectativa de que, si se forma un nuevo Gobierno, desaparezcan los peores bloqueos, que muchos perciben ya casi como una especie de chantaje o de obstrucci�n deliberada hacia otros pa�ses europeos", a�aden desde un segundo pa�s.Pero, al mismo tiempo, en Bruselas hay una doble precauci�n. Por una parte, el hecho de que gane P�ter Magyar no va a suponer un cambio autom�tico de la situaci�n. Ni mucho menos. Y, por otra, que, a pesar de las encuestas electorales, existe un cierto temor a que todo salga mal, y algunos contemplan qu� habr�a que hacer si Orban permanece en el poder."No esperar�a un cambio total con la victoria de Magyar. Probablemente, no habr� una mayor�a de dos tercios para un nuevo Gobierno y muchos de la vieja guardia podr�an mantenerse en puestos en �rganos de supervisi�n. Y, en materia de inmigraci�n, por ejemplo, esperar�a que las posiciones se mantuvieran relativamente sin cambios", a�aden las fuentes consultadas.Esos dos tercios de los esca�os apuntados son muy importantes porque permitir�an cambiar y modificar muchas leyes fundamentales. Algunas de las �ltimas encuestas apuntan que Magyar podr�a estar cerca de ese dato, pero en la capital comunitaria son muy cautos ante esta posibilidad."Con
Fidesz [el partido de Orban] en el poder absoluto durante casi 16 a�os, se han llevado a cabo reformas que ser�n dif�ciles de revertir. Llevar� tiempo desbloquear la situaci�n. Lo vemos un poco en Polonia, por ejemplo, con los nombramientos pol�ticos: una vez est�n dentro, es muy dif�cil quitarlos sin que haya interferencias pol�ticas. Y luego est� la cuesti�n de si un sistema institucional moldeado por
Fidesz es f�cil de reformar. Probablemente ser�a m�s sencillo si obtienen una mayor�a de dos tercios para cambiar la Constituci�n, pero ya veremos", inciden desde un tercer pa�s.A todo ello hay que sumar la propia idiosincrasia del pa�s: el hecho que Hungr�a no es precisamente el pa�s m�s pro-europeo. S�, Magyar pertenece al Partido Popular Europeo y ha prometido cambios sustanciales. Pero el l�der de la oposici�n form� parte de
Fidesz, su ex mujer ha sido una ministra relevante del Ejecutivo h�ngaro y el propio Orban form� parte de la familia popular. Ingredientes, todos ellos, que generan cierto recelo en Bruselas.Y, sobre esa otra preocupaci�n apuntada, la de la posible victoria, esta posibilidad obligar�a a replantear todas las relaciones con Hungr�a. Porque, hasta ahora, tanto el Consejo como la Comisi�n Europea han decidido esperar a que pase el 12 de abril para tomar decisiones en lo que al cr�dito a Ucrania se refiere y, tambi�n, ante los crecientes esc�ndalos de espionaje e informaci�n a Rusia."Todo el mundo sab�a que hab�a v�nculos estrechos entre Budapest y Mosc�, pero ahora hay presi�n pol�tica para actuar. Cuando tienes grabaciones p�blicas en las que una figura clave habla de pasar documentos de la UE a Rusia, un pa�s que est� en guerra h�brida contra Europa, eso cambia las cosas", apuntan desde el �mbito diplom�tico. Pero eso requerir�a una confrontaci�n directa que casi nadie quiere en Bruselas y en las que las instituciones europeas no se mueven especialmente bien. En cambio, en lo que s� son especialistas es en lo que est�n haciendo: cruzar los dedos y que las cosas se arreglen solas.