Lucas de la CalCorresponsal Pek�nActualizado Domingo, 12 abril 2026 - 00:05Cuatro visitas de Pedro S�nchez a
China en cuatro a�os. Marzo de 2023, septiembre de 2024, abril de 2025 y abril de 2026. Ning�n otro l�der europeo ha viajado tantas veces al gigante asi�tico en ese tiempo. En un pa�s donde los apretones de manos con
Xi Jinping pesan tanto como las palabras, la reiteraci�n no se interpreta como rutina diplom�tica, sino como se�al de afinidad pol�tica. �C�mo ven en Pek�n este �ltimo acercamiento del l�der socialista?"Es un paso natural que subraya el firme compromiso del Gobierno de S�nchez con sus relaciones con
China", destaca
Jian Junbo, director del Centro de Relaciones
China-Europa del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Fudan.
Cui Hongjian, acad�mico de la Universidad de Estudios Extranjeros de Pek�n, va m�s all�: "Como uno de los pocos pa�ses europeos importantes donde un gobierno de izquierdas se ha mantenido relativamente estable, Espa�a ha mostrado una mayor preferencia por la cooperaci�n y el di�logo".Ese encuadre, repetido en foros acad�micos y amplificado por la maquinaria medi�tica estatal, conecta con una narrativa m�s amplia que Xi lleva a�os promoviendo: la de una Europa que busca "autonom�a estrat�gica" frente a Estados Unidos. En ese tablero, Espa�a aparece cada vez m�s como un socio �til, no tanto por su peso econ�mico, muy inferior al de Alemania o Francia, sino por su mayor disposici�n a ensayar m�rgenes propios dentro del bloque occidental.Ah� es donde encaja el elemento que m�s atenci�n ha despertado en esta cuarta visita del presidente espa�ol: el "no a la guerra" de S�nchez, reinterpretado en clave
China como una enmienda directa a la agresiva pol�tica exterior de
Donald Trump.M�s all� de los acuerdos en energ�a verde o cooperaci�n tecnol�gica que oficialmente centran la agenda, en Pek�n se ha puesto el foco en la negativa espa�ola a facilitar el uso de sus bases militares para operaciones estadounidenses contra Ir�n. "En un momento en que Europa lucha por una mayor autonom�a en su relaci�n con EEUU, Espa�a ha sido una de las voces m�s cr�ticas con pol�ticas estadounidenses que considera perjudiciales para los intereses europeos", remarca Cui."La posici�n de S�nchez no es solo un compromiso con los principios de paz, sino que tambi�n refleja la resistencia de Espa�a a ser arrastrada por los carros de combate de EEUU y su lucha por mantener una diplomacia independiente. S�nchez ha demostrado ser firme defensor de la dignidad nacional", se�ala una publicaci�n en Lianhe Zaobao, un popular peri�dico editado en mandar�n y con amplia tirada en varios pa�ses asi�ticos. El art�culo defiende que S�nchez est� siguiendo una estrategia diplom�tica "independiente y pragm�tica", diferenci�ndose del bloque occidental al rechazar presiones para "alinearse con
China".Visto como la ant�tesis de TrumpEl Beijing Daily, �rgano vinculado al Partido Comunista, iba un paso m�s all� al destacar la "valent�a" del l�der espa�ol. "La actitud de Espa�a sirve como recordatorio para otros aliados de EEUU: abogar por la paz y defender el orden internacional no puede quedarse en mera ret�rica", apuntaba.En la narrativa oficial, S�nchez se convierte as� en una suerte de contrapunto al liderazgo ca�tico estadounidense dentro del mundo occidental. Y esto tambi�n ha tenido tir�n en las redes sociales, donde se comparten muchos v�deos de discursos del presidente espa�ol subtitulados.Destacados expertos como Zhu Rui, del Centro de Estudios Hisp�nicos de la Academia
China de Ciencias Sociales, han salido tambi�n en las televisiones estatales a poner contexto, explicando que la postura antibelicista de Espa�a tiene sus ra�ces en las protestas masivas de 2003 contra la guerra de Irak y en los atentados del 11-M. "S�nchez ha dejado claro que Espa�a no repetir� los errores del pasado y no volver� a pagar el precio de aventuras militares unilaterales temerarias", contaba Zhu en un programa especial sobre el conflicto en Oriente Pr�ximo.La sinton�a actual entre Madrid y Pek�n tiene ra�ces m�s profundas que la dura posici�n de S�nchez contra la guerra de Trump. El Gobierno espa�ol apuesta por atraer inversi�n
China en sectores estrat�gicos y el impulso a la cooperaci�n en energ�as renovables. En ese proceso, en el que ha entrado incluso una atracci�n pol�tica, ha jugado un papel discreto pero constante el ex presidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, convertido en interlocutor habitual con las autoridades chinas y en defensor de una relaci�n m�s estrecha.Aunque el socialista, en sus muchos viajes al pa�s asi�tico, act�a la mitad del tiempo como consultor de empresas chinas, su figura, muy bien vista siempre en Pek�n, ha servido de puente informal entre ambos Gobiernos en momentos cr�ticos de la relaci�n entre
China y la Uni�n Europea.