El juez
Juan Carlos Peinado ha dado por concluida la fase de instrucci�n en torno a Bego�a G�mez y considera que hay indicios suficientes para la celebraci�n de un juicio con jurado por cuatro delitos. As� lo ha acordado el magistrado que investiga a la esposa del presidente del Gobierno en una resoluci�n en la que rechaza el archivo del caso y estima que ya no son necesarias nuevas diligencias.El magistrado pide a las acusaciones que se pronuncien sobre la apertura de juicio oral, que ser�a por cuatro delitos. Peinado retira la imputaci�n por intrusismo profesional y mantiene los otros cuatro: tr�fico de influencias, corrupci�n en los negocios, apropiaci�n indebida y malversaci�n.Adem�s de a la esposa de Pedro S�nchez, el juez pone camino del banquillo a la asesora de
La Moncloa Cristina �lvarez y al empresario Juan Carlos Barrab�s. A la primera, por la posible malversaci�n que supondr�a su dedicaci�n a negocios privados de G�mez, adem�s de tenerla como part�cipe en los otros tres delitos. Al segundo, por el posible tr�fico de influencias y corrupci�n en los negocios, por haberse beneficiado sus empresas de la intervenci�n de G�mez tras ayudar �l a la esposa del presidente a poner en marcha su c�tedra en la
Universidad Complutense.El auto detalla los indicios acumulados por cada uno de los delitos para justificar "la continuaci�n del procedimiento". Se cierra con esa decisi�n y la concesi�n de un plazo de cinco d�as a las partes para comunicar su parecer sobre la procedencia de la apertura de juicio oral. Las acusaciones populares -que coordina Hazte O�r- pedir�n, con toda seguridad, la celebraci�n del juicio ante un jurado. La �nica opci�n que tienen las defensas para evitarlo est� en la
Audiencia Provincial de Madrid, donde ya han interpuesto recursos en los que piden el archivo de todo el procedimiento. Hasta el momento, la secci�n penal que revisa las actuaciones de Peinado ha corregido al instructor en numerosos aspectos, pero siempre ha permitido que el n�cleo de la investigaci�n siguiera adelante. De hecho, el tribunal anul� el primer intento de Peinado de tramitar la causa hacia un juicio con jurado, indic�ndole que para ello necesitaba dictar un auto detallado con los indicios concretos de delito. Eso es lo que hizo el juez recientemente, tras lo que cit� a acusaciones y defensas para que exhibieran sus posiciones. El auto notificado este lunes responde a todas las alegaciones que se hicieron en esa diligencia practicada el pasado 30 de marzo en el Juzgado de Instrucci�n 41 de Madrid.El resultado es que no hay archivo, que tampoco es necesario investigar nada m�s y que hay motivos para un juicio con jurado contra Bego�a G�mez por cuatro delitos de corrupci�n."Reg�menes absolutistas"Respecto al delito principal, el de tr�fico de influencias, el juez indica que, "desde la llegada de su esposo primero a la Secretar�a General del PSOE y, sobre todo, a la Presidencia del Gobierno, se tomaron determinadas decisiones p�blicas favorables a la c�tedra y al proyecto TSC [Transformaci�n Social Competitiva], que pudieron obtenerse mediante un aprovechamiento singular de su posici�n relacional".Considera que G�mez cometi� el delito que castiga "al particular que influye sobre autoridad o funcionario", en este caso "prevali�ndose de relaci�n personal con el presidente del Gobierno, y de �ste con el resto de la administraci�n, facilit�ndose as� el acceder, gracias a esa posici�n, a interlocuciones institucionalmente excepcionales y a que la sola condici�n de 'esposa de' sirviera para influir, y todo ello con el a�adido de haber realizado reuniones en
La Moncloa".Al repasar los requisitos de este delito, advierte de que no se encontrar� en la jurisprudencia "un supuesto de similares caracter�sticas, pues las conductas que provienen de palacios presidenciales, como este supuesto, parecen m�s propias de reg�menes absolutistas, por suerte, ya olvidados en el tiempo", a�adiendo que "quiz�s hubiera que remontarse al reinado de Fernando VII".Dentro de este delito, el juez incluye "la creaci�n y configuraci�n de la c�tedra en la UCM; la designaci�n de su direcci�n funcional; la movilizaci�n de recursos universitarios y de interlocuciones institucionales para el proyecto; y las decisiones de apoyo o reconocimiento que reforzaron la posici�n de la UTE vinculada al investigado Juan Carlos Barrab�s C�nsul, pues tal apoyo se articul� en una carta emitida en el seno de la UCM, firmada por la investigada Bego�a G�mez Fern�ndez, que a estos efectos tiene la consideraci�n de autoridad o funcionaria p�blica".Las sociedades de Barrab�s lograron los contratos p�blicos de Red.es en los que aport� las casrtas de recomencaci�n de G�mez. "Por ello, indiciariamente existe un intercambio entre la ayuda al proyecto de la investigada Bego�a G�mez y apoyo institucional-acad�mico a intereses empresariales del grupo Barrab�s".