Lara Villal�n EstambulActualizado Jueves, 9 abril 2026 - 22:45El fr�gil alto al fuego de catorce d�as pactado por Washington y Teher�n, ha creado una ventana diplom�tica para negociar la salida de una guerra que se ha extendido por todo Oriente Pr�ximo y que ha causado m�s de 5.000 muertos y millones de desplazados. Toda la atenci�n est� puesta en
Islamabad, que acoger� el s�bado la primera ronda de negociaciones entre Estados Unidos y Teher�n, en un encuentro cuyos detalles y formato a�n se desconocen. El embajador de Teher�n en Pakist�n,
Reza Amiri Moghadam, confirm� este jueves la llegada de una delegaci�n de su pa�s a
Islamabad para mantener unas "conversaciones serias" pese al "escepticismo de la opini�n p�blica"
Iran�. Sin embargo, su mensaje fue eliminado poco despu�s, al igual que otra publicaci�n parecida de la embajada
Iran� en India, despertando dudas sobre si el r�gimen mantiene la voluntad de seguir negociando o pretende posponer el encuentro. Estados Unidos ha puesto primero las cartas sobre la mesa, con el anuncio de que el vicepresidente
JD Vance liderar� el equipo negociador del pa�s. Vance podr�a tener m�s margen de actuaci�n que el resto de enviados de la Casa Blanca, ya que Teher�n guarda una gran desconfianza ante el negociador
Steve Witkoff y el empresario y asesor presidencial
Jared Kushner.Teher�n espera que las conversaciones giren en torno a su propuesta de diez puntos para poner fin a la guerra, que exige garant�as de que Estados Unidos e
Israel no reanudar�n sus ataques dentro de unos meses, mientras que se compromete a la no proliferaci�n nuclear y la reapertura total del estrecho de Ormuz, a cambio de un levantamiento total de las sanciones. La Rep�blica Isl�mica contaba con funcionarios de alto nivel con experiencia en negociaciones con Estados Unidos desde hace d�cadas, que hab�an tratado desde el programa nuclear nacional las sanciones o las relaciones entre Teher�n y milicias de la regi�n. Sin embargo, estos perfiles clave forman parte del grueso de la c�pula del r�gimen que ha muerto en las �ltimas semanas debido a los ataques a�reos
Israel�-estadounidenses. Uno de ellos es
Ali Shamkhani, exministro de Defensa y asesor del fallecido L�der Supremo, el ayatol� Ali Jamenei. Shamkhani influy� en las pol�ticas nucleares del pa�s y lider� las negociaciones nucleares con Washington en 2025, interrumpidas por una ofensiva
Israel� que deriv� en una guerra de doce d�as. Otro alto cargo abatido durante la actual guerra es
Ali Larijani, jefe de seguridad del pa�s y tambi�n asesor del anterior L�der Supremo. Larijani llev� a cabo una gran labor diplom�tica para reunir apoyos y forjar el acuerdo nuclear de 2015, pactado entre Ir�n, tres naciones europeas, Estados Unidos, China y Rusia, en el que Teher�n se comprometi� a limitar el enriquecimiento de uranio a cambio de un alivio de las sanciones internacionales. Por su parte, el conocido negociador y exministro de Exteriores, Kamal Kharazi, result� gravemente herido en un ataque selectivo de EEUU e
Israel.Ahora, los expertos barajan que el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, podr�a liderar las negociaciones con Estados Unidos. Cercano a la Guardia Revolucionaria, Qalibaf es una de las figuras claves del r�gimen tras la muerte del ayatol� Jamenei y uno de los �ltimos perfiles pragm�ticos que queda en el gobierno. Es uno de los funcionarios que m�s ha denunciado las "violaciones del alto el fuego", advirtiendo a Estados Unidos que cualquier desacato "conlleva consecuencias expl�citas y respuestas contundentes". Qalibaf advirti� adem�s que la propuesta de diez puntos formulada por Ir�n exige el fin de las hostilidades contra "todos los grupos de resistencia en la regi�n", en alusi�n a la ofensiva
Israel� en L�bano y alert� que las negociaciones no podr�n avanzar si �sta condici�n no se cumple. "L�bano y todo el Eje de la Resistencia, aliados de Ir�n, forman parte inseparable del alto el fuego", advirti�. Otro funcionario que podr�a liderar el pulso diplom�tico con Washington es el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, que capitane� las �ltimas conversaciones del pasado febrero, frustradas por la guerra actual. Desde el inicio de los combates, Araghchi ha intentado rebajar las tensiones con gobiernos de la regi�n, especialmente de pa�ses del Golfo, v�ctimas de la oleada de represalias del r�gimen.